
Balance de un año y medio del gobierno de “Macri-Michetti” en la ciudad.
(Resumen)
Valga esta nota para intentar un debate sobre la ciudad en el medio de la discusión nacional.
Obras públicas: promesas y realidad. Subtes, escuelas y baldosas.
Se analiza la capacidad del gobierno para extender la red de subtes y los criterios utilizados para privilegiar las baldosas y el pavimento sobre obras estructurales en la ciudad de Buenos Aires.
¿Es un problema de recursos o de decisión política?
El concepto de la obra pública macrista.
Viviendas y urbanización de villas de emergencia.
Se habla de la urbanización en las villas de emergencia. ¿Por qué sólo aparece en el debate la villa 31? ¿Están construyendo viviendas sociales en la ciudad?
Viviendas en construcción en el 2005. ¿Qué hizo el gobierno de Macri?
Sobredimensionamiento del Estado.
¿El gobierno de Macri achicó o agrandó las estructuras del Estado? ¿Aumentaron o bajaron el gasto corriente? Las agencias públicas y la expansión de la burocracia.
Presupuesto deficitario – Deuda – Crisis y fondo anticíclico.
Hoy se gobierna con déficit pese a los años de crecimiento económico. Liquidación del fondo anticíclico. Hoy se endeuda a la ciudad y se aumentan los impuestos.
Sobreprecios en obra pública.
El sistema creado por el macrismo para endeudarse a tasas ficticias. Sobreprecios acordados.
Aumento de impuestos.
En la oposición el macrismo planteó bajar los impuestos. En el gobierno los aumentó.
El aumento de impuestos, mecanismo del gobierno de Macri para atravesar la crisis.
Adelantos financieros.
Los adelantos financieros y los recursos que se transfieren al sector privado. Casos escandalosos de adelantos por obras que no se iban a iniciar.
Corrupción, licitaciones digitadas y contratos con retornos.
Ejemplos de corrupción en los procesos licitatorios del gobierno de la ciudad. Casos concretos.
La inversión en Educación- Asignación de recursos al sector privado.
Cuadros que evidencian la caída en la inversión en educación y el aumento de la transferencia de recursos a la educación privada.
Presupuesto más alto en la historia – El problema no es la falta de recursos.
Contrariamente a lo que se sostiene, el presupuesto que maneja Macri es el más alto en la historia de la ciudad medido en miles de millones de dólares.
Los números y los cuadros que se exhiben contradicen a la “victimización” del gobierno.
Conclusiones.
Al gobierno le sale bien el papel de la victimización. Pero en definitiva cuenta con los recursos que ningún otro jefe de gobierno o intendente tuvo. No lleva adelante obras de infraestructura, aumentó la estructura burocrática del Estado y los gastos corrientes, endeuda a la ciudad, gobierna con déficit, recorta gastos sociales, paraliza los planes de viviendas, aumenta impuestos y lleva adelante una transferencia inédita de recursos públicos al sector privado.
Un claro perfil de gobierno que responde a un plan y a una concepción política que obviamente no compartimos.
Valga esta nota (que se publica en su totalidad) para intentar un debate sobre la ciudad en el medio de la discusión nacional.
Nota Completa.
Balance de un año y medio del gobierno de “Macri-Michetti” en la ciudad.
Macri ganó las elecciones a jefe de gobierno en junio del año 2007. Tuvo seis meses de transición para preparar su gobierno y, desde su asunción, transcurrió un año y medio de gestión. Tiempo más que suficiente para hacer una caracterización de los caminos elegidos y de los objetivos buscados por quien no defraudó al sector privado empresarial de donde proviene.
En general ha sido un gobierno que no hizo ni encaró obras públicas estructurales o de relevancia, que mantuvo a la ciudad en una situación deficitaria en términos presupuestarios –déficit previamente inaugurado durante la gestión Telerman-, que sobredimensionó la estructura del Estado con más cargos y más organismos, que produjo una transferencia de recursos públicos al sector privado (a través de redeterminaciones de precios, renegociaciones de contratos, contratación de consultoras, licitaciones digitadas, etc.) y que puso en crisis severa a la educación y salud públicas porteñas. El Teatro Colón permaneció cerrado, no retomaron las obras pendientes, gastaron millones en consultoras y está en un proceso de vaciamiento nunca antes visto. En materia de viviendas no licitaron la construcción de siquiera una sola. Eso sí, Macri-Michetti contaron con el presupuesto más alto en la historia de la ciudad medido en miles de millones de dólares.
Obras públicas: promesas y realidad. Subtes, escuelas y baldosas.
Durante la campaña electoral Macri y Michetti hicieron importante hincapié en la necesidad de realizar obras públicas en la ciudad. Hablaron de saldar una deuda en materia de infraestructura urbana y cosas por el estilo. Prometieron diez kilómetros de subte por año con modernas tuneleras y dijeron que si podían hacerse esa cantidad de kilómetros anuales en países europeos como España también lo íbamos a hacer en la Capital de los argentinos.
Sin embargo, en el bienio 2008/09 Macri-Michetti sólo harán 450 metros de extensión de red de subterráneos (en lugar de los 20 kilómetros prometidos), ya que únicamente concluirán las obras de un tramo de la línea H que ni siquiera fueron licitadas ni empezadas por esta gestión (la licitación fue realizada en el año 2005).
¿Cómo lo explican? Ambos dicen que el gobierno nacional no los deja y que les ponen trabas para la obtención de créditos internacionales. En otras palabras, se victimizan.
En realidad a Macri-Michetti no les parece importante ampliar la red de subterráneos porque es una obra costosa y de largo plazo que inaugurará otra gestión. Entonces la decisión es no poner los recursos necesarios para llevar adelante la expansión de la red.
Desde el año 2000 al 2005, crisis 2001/02 mediante, se hicieron casi 11 kilómetros de subterráneo en tres líneas en forma simultánea (línea A, B y H) sin pedir un solo peso al gobierno nacional y sin endeudar a la ciudad en un solo dólar. El presupuesto de la ciudad era dos tercios menos que el actual (medido en miles de millones de dólares) y además mientras se extendía la red de subterráneos se cancelaban los vencimientos de la deuda externa sin provocar déficit en las cuentas de la ciudad.
O sea que se puede. No se necesita del gobierno nacional ni del endeudamiento (que por otro lado en un contexto de crisis internacional es imposible). Sólo hace falta la voluntad política de hacerlo, de encarar obras para las futuras generaciones aunque las inaugure otra gestión.
Es más, este año vaciaron de recursos a la empresa de Subterráneos y derivaron hacia otras áreas del gobierno los 300 millones que tenían asignados para obras. O sea que en la ciudad no habrá extensión del subte por mucho tiempo porque así lo decidió el gobierno de Macri.
Sucede que el concepto de obra pública para la dupla Macri y Michetti es otro. Hay que hacer lo que se ve, lo que el ciudadano percibe en forma inmediata. Por eso durante el año 2008 la mayoría de los recursos fueron a mantenimiento urbano, para baldosas y en menor medida pavimento, porque eso se ve, es aquí y ahora.
Como ejemplo claro de esta concepción de obra pública del gobierno actual se puede señalar que durante el año 2008 la dupla Macri-Michetti sacó la suma de 125 millones de pesos de obras en escuelas (que no se ven) y se las pasaron a baldosas (que sí se ven). Por eso hicieron algunas “playas” para el verano porteño, son baratas y se ven.
En el año 2005 se concluyó la obra hidráulica más importante hasta ese momento en la ciudad, cuando se terminó el canal aliviador del arroyo Vega cambiando la vulnerabilidad histórica del barrio de Belgrano frente a las inundaciones. Además, en el mismo año, se obtuvo financiamiento internacional (crédito blando del Banco Mundial) para las obras del arroyo Maldonado (debajo de la avda. Juan B. Justo) que debían comenzar en el año 2006/7. Todavía no se iniciaron las obras y, casualmente, la empresa Iecsa, del grupo Macri, se asoció a la empresa adjudicataria del proyecto que tendrá un costo de alrededor de doscientos millones de dólares. Ahora que la familia Macri participa del proyecto es probable que empiece pronto.
En definitiva, hasta ahora sólo obras de mantenimiento que se ven, nada de obras estructurales y victimización para tapar el incumplimiento de las promesas de campaña.
Viviendas y urbanización de villas de emergencia.
El gobierno de Macri y Michetti ha generado una polémica sobre la villa 31. Que el ingreso de materiales, que la construcción en altura, que la discusión con Aníbal Fernández, que los terrenos son federales, etc.
Es todo lo que han hecho en materia de villas y de políticas de viviendas.
Por un lado está bien que se trate de evitar el crecimiento de las villas porque de lo contrario por más esfuerzo que se haga en su urbanización el problema va a seguir existiendo y agrandándose.
Pero utilizar la villa 31 como para “mostrar” que se hace algo es una cosa bien distinta.
La villa 31 no es la más numerosa ni la más conflictiva. La villa 1-11-14, en el bajo Flores, tiene más habitantes y está asentada sobre terrenos de la ciudad (allí no se le puede echar la culpa a la Nación). Sin embargo, no tiene tanta prensa como la 31 ni sus terrenos son tan valiosos.
La urbanización de las villas requiere un plan y necesita de recursos. El gobierno de Macri y Michetti no tiene ningún plan ni está dispuesto a poner recursos a esos fines.
En el presupuesto correspondiente al año 2008, por ejemplo, la Legislatura había votado una partida de casi $ 485 millones para el Instituto de Vivienda, que fueron reducidos por el Poder Ejecutivo (con las facultades extraordinarias votadas junto con el presupuesto) a $ 393 millones, de los que se ejecutaron $ 322 millones, o sea $ 163 millones menos que lo que había votado la Legislatura. Para el año 2009, a pesar del aumento global del Presupuesto de la Ciudad, el Poder Ejecutivo solicitó un presupuesto aún más modesto para el Instituto de Vivienda: $ 286 millones, producto de la eliminación de algunos programas (Créditos Ley 341 y Vivienda Porteña) y de la fuerte disminución de otros (Reintegración y transformación en Villas, - 97%, ex AU3, - 72%, Mejor Vivir, - 95%, Vivienda Colectiva con ahorro previo, - 40%).
En el momento de mi destitución, por ejemplo, había 455 viviendas en ejecución en la villa 1-11-14, 362 en la villa 3, 192 en la villa 17, 110 en la villa 21-24 y 276 en Zavaleta.
Desde que asumió Macri no se licitó la construcción de una sola vivienda en la ciudad de Buenos Aires, ni en villas ni en ningún otro lado. En noviembre del año 2008 el presidente del Instituto de la Vivienda, el ingeniero Apelbaum hizo alarde de las viviendas que iban a entregar en el año 2009 comparando esta gestión con las anteriores. Quien esto escribe le preguntó si había una sola vivienda de las que iba a entregar que fueran licitadas para la construcción después del año 2005, a lo que contestó: “…y la respuesta a su pregunta es: no, no hemos hecho licitaciones…”.
En otras palabras, la gestión del macrismo en materia de viviendas se limitó hasta aquí a seguir con las construcciones empezadas varios años atrás. No elaboraron siquiera para la discusión un programa de urbanización de la villa 31 ni de ninguna otra. Eso sí, si uno se guía por las declaraciones de Macri pareciera que la construcción de viviendas y la problemática de las villas constituye una política de Estado para este gobierno.
Sobredimensionamiento del Estado.
Si alguien preguntara sobre qué hizo Macri con el Estado en cuanto a su magnitud, estructura y burocracia, la primer respuesta que aparece es que lo redujo, que lo achicó, que hay menos funcionarios y cosas por el estilo. Sólo por una cuestión de percepción, porque siempre hizo un discurso contra lo público y contra el dimensionamiento del Estado. Sin embargo la realidad es otra, Macri aumentó el Estado en cuanto a cargos y burocracia y designó más funcionarios que cualquier otro jefe de gobierno.
Con el argumento de la eficacia creó varias agencias de gobierno que funcionan más o menos como antes pero que tienen más cargos gerenciales (Agencia de Control Comunal, Agencia Ambiental, Ente de Turismo, Agencia de Sistemas, Registro de Personas Jurídicas de la Ciudad, Ente Teatro Colón, etc.)
Según la propia información del macrismo (presupuesto 2009) actualmente hay 608 cargos políticos en el gobierno de la ciudad, mientras que en el año 2005 había sólo 348. O sea que en tres años el número de funcionarios casi se duplicó y la dupla Macri y Michetti no sólo no redujo nada sino que ampliaron los cargos jerárquicos más importantes con el consiguiente aumento de asesores y de los gastos corrientes de la ciudad:

Presupuesto deficitario – Deuda – Crisis y fondo anticíclico.
Después de varios años con equilibrio presupuestario el macrismo decidió gobernar con déficit. En una ciudad en donde se percibió fuertemente el crecimiento económico post crisis 2001/02, con alza permanente de la recaudación y con una actividad económica en ascenso durante los últimos seis años, hoy se gobierna con déficit. O sea que es más lo que se gasta que lo que se recauda.
En el año 2007 y para intentar ganar las elecciones, Telerman –con el silencio y la conformidad del macrismo- inició el período del déficit presupuestario para la ciudad a pesar del crecimiento económico y de la recaudación.
A partir del día 7 de junio –es decir, dos o tres días después de perder las elecciones– Telerman empezó a dilapidar el Fondo Anticíclico y nadie del PRO dijo nada. Resulta que el 7 de junio gastó 3 millones; el 11 de junio, 5 millones; el 12 de junio, 5 millones de dólares, hasta completar la bonita suma de 109.469.000 dólares en un mes y medio. Grindetti por ese entonces estaba en el directorio del Banco Ciudad y Sergio Beros al frente del Ministerio de Economía porteño (hoy se intercambiaron los roles) y ambos fueron ejecutores de su liquidación.
Frente a la crisis internacional hoy hay menos capacidad de respuesta por parte de la ciudad de Buenos Aires precisamente porque se dilapidó el fondo anticíclico que estaba previsto para situaciones financieras críticas.
La responsabilidad financiera no parece ser un norte de Macri, al menos cuando administra recursos públicos.
Si bien el endeudamiento en sí no es bueno ni malo sino que todo depende para qué uno se endeuda, a qué tasa, cuál es la capacidad de pago y en qué momento económico y financiero se hace, a él parece no importarle nada de eso.
Hoy las tasas están altísimas y la volatilidad de los mercados y la crisis internacional hacen que cada país deba buscar en sus propios recursos. A los países en desarrollo se les han cerrado las puertas y a la Argentina no le presta ni siquiera Venezuela.
Como Macri obviamente no consigue endeudarse a pesar de su empeño traslada culpas al gobierno nacional. Mientras tanto hace como si la crisis no existiera. No reduce gastos corrientes, no elimina burocracia, no prioriza obras y gasta más de lo que recauda.
Eso sí, dice a los cuatro vientos que no hace más obras porque no consigue emitir deuda.
Mientras tanto ya el año pasado (2008) emitió un bono a proveedores por cuatrocientos millones de pesos y este año lleva emitidas letras de tesorería por la misma suma (ver próximo punto). Más deuda para la ciudad y a Macri parece que no le alcanza.
Sobreprecios en obra pública.
El sistema es claro. Como la ley de endeudamiento (que nosotros ni siquiera acompañamos) le pone un tope de 13,5% de tasa para una eventual colocación de bonos por parte del gobierno (que es imposible de conseguir en los tiempos que corren), Macri decide pagar sobreprecios para compensar esa tasa.
El gobierno de Macri llama a licitaciones de obras que paga con un bono que contempla la tasa legal del 13,5% anual de interés (aparece así cumpliendo con la ley). Los contratistas van a poder canjear esos bonos en el Banco de la Ciudad que les cobra una tasa de 25% anual, que es la tasa de mercado. Está claro que sólo hay dos opciones: o los contratistas deciden subsidiar al gobierno macrista y perder plata o compensan la diferencia de tasas de otra manera.
Resulta obvio que estamos frente a la segunda opción. Los contratistas entonces realizan, con acuerdo del gobierno macrista, sus ofertas con altos sobreprecios que les permiten sobrellevar la diferencia de tasas y reciben de la ciudad un monto mucho mayor que lo que la ciudad debiera pagar por las obras que se realizan.
Macri, en definitiva, paga sobreprecios con dinero público para evitar los límites legales. En lugar de sanear la administración, de bajar los gastos corrientes, de disponer prioritariamente los recursos públicos, decide endeudarse al margen de la ley y pagar sobreprecios. Parece ser la lógica macrista en la administración pública porque no creo que haya hecho lo mismo en sus empresas privadas.
Impuestazos.
El actual gobierno de la ciudad se maneja con déficit, con emisión de deuda y también con aumentos de impuestos.
Ya aumentaron el ABL y echan la culpa de ello a gobiernos anteriores que no lo habían actualizado. “El mayor problema con los aumentos en el ABL fue la negligencia de gestiones anteriores que dejaron pasar 14 años sin que se ajustaran los valores, generando mucha injusticia e inequidad”, dijo hace unos días el Jefe de Gabinete Rodríguez Larreta.
Más allá del singular cuestionamiento, lo cierto es que mientras era oposición, el macrismo reclamó siempre por la baja de impuestos presentando incluso proyectos para la reducción del ABL. En campaña hacia la Jefatura el propio Macri negó que fuera a aumentar los impuestos en la ciudad pero cuando llegó al gobierno lo primero que hizo fue subirlos. No fue entonces un problema de otros gobiernos sino un cambio en el discurso político. Uno era mientras se estaba en la oposición y otro bien distinto cuando se asumió el gobierno.
No conforme con esa suba del ABL, en diciembre del 2008 intentó imponer el impuesto a los sellos en forma generalizada incluyendo al uso de las tarjetas de crédito, lo que no pudo lograr por la negativa de la oposición.
Ahora aumenta el ABL para aquellos frentistas a los que la ciudad les hace alguna obra pública, por ejemplo ensanchar la vereda o la construcción de un bulevar en las proximidades.
También aumentó los peajes y los parquímetros.
En tiempos de crisis parece ser ésa la visión para superarla. Aumentar impuestos, endeudamiento y déficit.
Adelantos financieros.
Mientras el gobierno de Macri se lamenta por carecer de recursos suficientes y pretende justificar el endeudamientoha decidido adelantar recursos a las empresas privadas. Cuando hace una licitación el gobierno de Macri en lugar de exigir que comiencen el trabajo les adelanta recursos públicos, así las empresas no corren ningún riesgo. Lo que debiera ser una excepción frente a un ahogo financiero el gobierno de Macri lo transformó en regla.
A tal fin dictó la Resolución 276-MDU-08, que establece la facultad de pagar hasta un 25% de los contratos de obra pública por adelantado (15% en concepto de acopio de materiales y 10% en concepto de adelanto financiero).
Según el gobierno no hay recursos que alcancen, hay que endeudar a la ciudad pero sí hay dinero para las empresas, incluso antes de que comiencen las obras comprometidas.
Los adelantos financieros suelen ser sospechosos cuando no encuentran explicación. Ya Telerman los utilizó pocos meses antes de partir para las obras de pasos bajo nivel ferroviario. No importaba el impacto ambiental ni el comienzo de la obra. Sólo interesaba firmar el contrato para entregar los adelantos financieros a las empresas por millones de pesos (Ver nota).
Ahora Macri profundizó la idea y, por ejemplo, lo que hicieron en subterráneos es un escándalo.
A fines del año pasado la empresa del gobierno de la ciudad, SBASE, firmó contrato por una obra en la línea A, a cargo de la empresa Dycasa S.A., por un monto total de $ 239.911.345, y por una obra en la línea B por un monto de $ 264.347.930, en este caso a cargo de Benito Roggio S.A. La empresa Dycasa S.A. recibió como adelanto el día 4 de noviembre de 2008 $ 34.636.701 y pocos días después (el 13 de noviembre de 2008) se abonó a Benito Roggio S.A. la suma de $ 39.682.189.
O sea que antes de empezar las obras esas empresas se alzaron con casi 75 millones de pesos. Lo grave es que el propio gobierno sabía que esas obras no se iban a iniciar, al menos en el próximo año.
Cuatro días después de haber girado la suma de casi cuarenta millones de pesos a la empresa Roggio, el Ministro de Hacienda de la ciudad, Néstor Grindetti, concurrió a la Legislatura y expresó que las condiciones internacionales y nacionales eran adversas y que ello obligaría a postergar algunas de las obras para el subterráneo. Eso sí, nada dijo de la millonaria transferencia de recursos públicos para obras que no se harían, como finalmente sucedió.
Luego vaciaron a Sbase de los recursos que le había asignado la Legislatura ($300.000.000) y empezaron a formalizar las suspensiones de las obras –que incluso ni se habían iniciado-
Eso sí, nunca reclamaron a las empresas la devolución de los adelantos por obras que no harían. Ese era precisamente el negocio.
La culpa no es de la crisis ni de la falta de previsión. Es una política voraz de transferir recursos públicos al sector privado a cualquier costo. Es el auténtico macrismo en funcionamiento. Mientras tanto, Michetti mira para el costado,
Corrupción, licitaciones digitadas y contratos con retornos.
Beneficio a las empresas de basura.
Durante el año 2008 el gobierno de Macri recaudó mil quinientos millones de pesos más que lo planificado. Por tal motivo concurrió a la Legislatura para modificar el presupuesto y obtener autorización para gastar los mayores recursos.
Fue así que Macri propuso entregar 410 millones de pesos a las empresas de basura. Sus argumentos eran deudas que había dejado la gestión Telerman y pagar mayores costos de las empresas.
Cuando se analizó en la comisión de presupuesto el monto propuesto por el gobierno macrista se advirtió que no había justificación alguna para transferir semejante suma de dinero a las empresas de basura.
Luego de intentar fundamentar lo imposible, el gobierno decidió dar marcha atrás y sólo transfirió la suma de 210 millones de pesos. En otras palabras, Macri intentó, sin éxito, otorgar doscientos millones de pesos a las empresas de basura sin justificación alguna.
Para el sector privado hay, incluso lo que no corresponde. Para los docentes no hay, aun si les corresponde.
Licitaciones digitadas -Equipamiento hospitalario.
Cuando enviaron los aparatos que supuestamente necesitaba el gobierno cometieron un error tan infantil como evidente. Al lado de los tomógrafos dejaron anotada una marca “G-Scan” que, casualmente, era producida y comercializada por una firma italiana: “Esaote SA”.
Cuando se advirtió semejante dato, el macrismo enseguida lo borró y sostuvo que había sido un lamentable error, pero que nadie pensara que era una licitación digitada.
Sin embargo, la legislatura (con nuestra oposición y la de otros bloques) aprobó el endeudamiento y entonces el gobierno de Macri y Michetti comenzó el proceso de licitación.
El ministro de salud tiene problemas de memoria y es necesario saberlo. Cuando concurrió a la Legislatura el 15 de octubre, pregunté si había alguna empresa italiana en el proceso de licitación del equipamiento hospitalario, y la respuesta fue que no sabía.
Se presentaron varias firmas que enseguida fueron descalificadas y sólo quedó en carrera una firma italiana, INSO SISTEMI PER LE INFRASTRUTTURE SOCIALI S.P.A que, como es fácil advertir, no era la ya mencionada Esaote.
El Procurador Gral. de la Ciudad emitió dictamen el día 21 de octubre y confirmó que la empresa italiana INSO SISTEMI PER LE INFRASTRUTTURE SOCIALI S.P.A era la única que quedaba en carrera.
Cuando uno va al google y cliquea ambas firmas italianas enseguida surge la información. Ambas empresas italianas son socias desde hace más de diez años. Tienen negocios en conjunto en Italia, Uruguay y Chile.
El macrismo quiso disimular el arreglo de la licitación cambiando la firma ganadora. Eso sí, no resistieron el google.
Por eso, y ante las denuncias presentadas por nosotros, en el Boletín Oficial del pasado 12 de febrero se publicó la Resolución N° 90-MSGC-MHGC/09 que dejaba sin efecto la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 17/DGCyC/2008 correspondiente a la adquisición del equipamiento hospitalario incluido en el anexo de la Ley 2780, debido a que supuestamente buena parte del equipamiento incluido en el anexo de la Ley 2780 habría sido adquirido a través del PNUD o directamente por el Ministerio de Salud, lo que equivale a decir que alcanzó con la magra ejecución del año 2008 ($ 5.153.219,66) y con los $ 72.476,96 que lleva gastados en el año 2009 para cumplir con necesidades relevadas por 150 millones de pesos.
Retornos - Multas fotográficas.
Durante diez años la ciudad se dividió en dos zonas a fin de que dos empresas –Siemens y Meller- controlaran infracciones y realizaran multas fotográficas. Durante diez años las ganancias por las multas se repartían en partes iguales entre ambas empresas, es decir 50% y 50%.
Sin embargo, el mismo gobierno de Macri decidió llamar a las mismas empresas y armar un nuevo contrato, sólo que 70% más caro que el anterior.
Ahora Siemens implementó un nuevo y estricto marco de políticas anticorrupción y está siendo monitoreada mediante auditorías permanentes a nivel internacional y también en la Argentina para evitar que se vea involucrada en el pago de comisiones ilegales.
No es la misma situación que tiene Meller, obviamente. Los controles y auditorías que tiene Siemens no los tiene Meller, por lo que manejar una irregularidad contable les resulta bastante más fácil para Meller que para Siemens.
El Jefe de Gabinete Rodríguez Larreta nada pudo responder frente a la pregunta de por qué ahora se había establecido esa diferencia de un 20% entre ambas empresas a favor de la firma Meller.
La inversión en Educación- Asignación de recursos al sector privado.
El año 2008 y lo que va del 2009 fueron particularmente conflictivos para el macrismo en materia de educación. A pesar del elevado gasto en publicitar la gestión no se logró dar curso adecuado a los reclamos gremiales de los docentes, se recortaron masivamente becas para estudiantes de menores recursos, se les quitó a las cooperadoras los fondos para realizar tareas menores de mantenimiento en las escuelas y se redujo la calidad y la cantidad de las viandas escolares.
En materia de infraestructura escolar, sobre un presupuesto de $ 388.340.000 en 2008 para obras en educación, se gastaron en construcciones poco menos de 100 millones de pesos. Nada menos que 125 millones de pesos de dicho presupuesto se destinaron finalmente (y gracias a los superpoderes que Michetti dice que no va a votar en el Congreso Nacional pero que su partido se hizo votar en la Legislatura) a la reparación de veredas, algo que sin duda tiene un mayor impacto electoral.
Si con estas cuestiones que mencionamos más arriba no alcanza para dimensionar el desprecio del Gobierno de Macri y Michetti por la educación, como veremos a continuación, existe un marcado declive del gasto educativo en la administración actual, incumpliendo incluso las pautas de la ley federal de financiamiento educativo.
Inversión en Educación como porcentaje del Presupuesto:
El porcentaje de inversión en Educación con respecto a la totalidad del presupuesto fue de 28,8 % en el año 2001. Ascendió a más del 30% en el año 2002 durante la peor crisis económica y social, mostrando que ante la caída de la Argentina el Estado privilegió la inversión en Educación para retener a los jóvenes dentro del sistema educativo. Ese porcentaje cayó al 27% en el año 2006 y llegó al 23,5% durante el año 2008, en pleno gobierno macrista.
Lo más grave de todo es que la reducción del presupuesto educativo respecto del total va acompañada por un marcado aumento del gasto den educación privada en detrimento de la inversión en educación de gestión pública. Como podemos ver en el cuadro que sigue, la participación del gasto en educación privada subió en tan sólo un año dos puntos respecto del promedio histórico de la última década y la asignación presupuestaria para el corriente año muestra que van por más:
Gasto en Educación Privada como porcentaje del Presupuesto de Educación:

Desde el Gobierno de la Ciudad se insistió en varias oportunidades en que el aumento de la transferencia de partidas hacia educación privada tenía que ver con el impacto de los aumentos salariales que eran el objeto de los subsidios a los colegios. No obstante, si observamos la evolución del gasto en salarios docentes en las escuelas de educación pública en los últimos 3 años observamos un crecimiento del 66%, en tanto que el aumento de los subsidios a Educación Privada durante el mismo periodo asciende al 100%.
Presupuesto más alto en la historia – El problema no es la falta de recursos.

El cuadro precedente muestra claramente que el problema no es la falta de fondos. Macri cuenta con los mayores recursos en la historia medidos en miles de millones de dólares. Sin embargo el discurso es otro: la plata no alcanza, no nos dejan endeudarnos en el exterior, nos obligan a emitir letras de deuda para proveedores, tenemos que gobernar con déficit, etc.
Al gobierno le sale bien el papel de la victimización. Pero en definitiva cuenta con los recursos que ningún otro jefe de gobierno o intendente tuvo. No lleva adelante obras de infraestructura, aumentó la estructura burocrática del Estado y los gastos corrientes, endeuda a la ciudad, gobierna con déficit, recorta gastos sociales, paraliza los planes de viviendas, aumenta impuestos y lleva adelante una transferencia inédita de recursos públicos al sector privado.
Un claro perfil de gobierno que responde a un plan y a una concepción política que obviamente no compartimos.
Valga esta nota para intentar un debate sobre la ciudad en el medio de la discusión nacional.
ANÍBAL IBARRA.
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